domingo, 20 de septiembre de 2015

EXTRAPOLANDO LA FELICIDAD


Está es una idea que hace rato me da vuelta por la cabeza, y que luego de un chat con un queridísimo amigo, llegue a la hipótesis actual. 



Muchas veces nos cuesta aceptar lo que el otro hace o es, simplemente por esa necesidad de extrapolar la felicidad. No lo hacemos de malos ni de egoístas, es mas lo hacemos por amor, pero nos cuesta entender de que somos una sociedad heterogénea, con diferencia de pensamientos, creencias, ideas, opiniones y gustos. Por eso desde el amor, deseamos ver a la persona que amamos feliz, pero el detalle está en que mi forma de ser feliz generalmente no es la forma del otro, y ahí es donde surgen las discusiones, las diferencias, las peleas…si uno busca una pareja estable, tiende a pensar que todo él que lo rodea necesita una pareja estable y si está solo no es feliz, pero en algún momento nos paramos a preguntarnos y a preguntarle…realmente vos querés una pajera estable ahora?...si a uno le gusta viajar, piensa que todo el mundo viajando va a ser feliz, y le cuesta entender porque hay gente, que la clasifica como sedentaria, y no pretende viajar…pero uno alguna vez se pregunto…esto que me hace feliz a mí, lo hace feliz al otro?... a veces uno invierte en un auto, en la casa, tecnología porque le gusta y piensa que el vecino que todavía tiene el nokia 1100 y anda por la vida en bici no es feliz, y pretende “incentivarlo” para que invierta en diferentes cosas materiales…pero uno alguna vez se pregunto y le pregunto? Usted quiere estas cosas?... 
Yo creo que vivimos en una sociedad donde el concepto de felicidad se basa en convencer al otro que esto o aquello es lo que quiere y necesita para estar mejor (recurso básico que utiliza la publicidad), sin darnos cuenta que la felicidad es hacer lo que nos hace sonreír sin forzarlo, descansar como niños, levantarnos con ganas a la mañana, regalarle risas al mundo, sentir liviandad emocional y física, y disfrutar segundo a segundo de lo que ocurre en nuestras vidas sin tener que forzar la atención plena.


Por eso olvidémonos un rato de todo y todos los que nos rodean y pensemos, que queremos hacer y ser…y si lo dudamos... seguro que es eso que primero se vino a la cabeza, y que nos dibuja esa sonrisa a ojos cerrados, que solo algo hermoso lo puede producir. Seamos felices, pero felices como nosotros queramos!

2 comentarios:

Unknown dijo...

Me hizo acordar, comparto.

https://www.youtube.com/watch?v=9bI8NNoswSM

Maria Iribarne dijo...

gracias por tu aporte!....como me dijo un gran amigo "seamos felices con lo que tenemos y no con lo que nos falta"