jueves, 29 de septiembre de 2016

POR ALLA...



Con tu sordera, tratando de pegarle a un tono mientras afinas el arpa,  me gusta la idea de imaginarme que se encontraron… que antes de entrar te hicieron limpiar los pies en el trapo porque la nube estaba recién baldeada…que por las mañanas salís pedaleando en tu mini hasta la nube del centro y te sentás en un banco a esperar los resultados de la matutina entre charlas con el lustra botas… o te tomas un café con Estilo mientras lees algún diario con los resultados de la nocturna de ayer…que los domingos podrás  sintonizar algún clásico de Futbol o algún partido de “Jocóvich” para entretenerte…que para lo único que usás el bastón es para subir primero al colectivo…que le contaste las últimas novedades de sus nietos y de la nueva “chinita” que integró la familia…Que en lo que va del día ya te cagaron a pedo 2 o 3 veces por la ropa, por el pañuelo sucio, o por alguna otra cuestión…que por las tardes encontraras algún paredón o árbol del frente para sostener…que se yo?… me gusta la idea de imaginarme que ahora caminas ligero, vez claramente y escuchas todo...que descansas en paz.

A medida que fui creciendo y formando mi juicio, muchas veces me enojaron, me costó entender o hasta me indignaron diferencias de pensamientos, generacionales, sociales o de estilos de vida elegidos; como así también comprendí muchas de tus actitudes, tus formas de demostrar afectos o tu forma de enfrentar la vida…


Por allá donde me gusta imaginarte, espero que estés tranquilo, feliz y que después de 20 años de vacaciones uno del otro se hayan reencontrado. Buen viaje! 

miércoles, 17 de agosto de 2016

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL NO SER


Porque ese título?, la verdad no sé, será una mera combinación entre el libro que estoy leyendo (que por fin me decidí a leer y darle prioridad en mi listado) mezclado con hechos del momento. 
Hechos que son increíbles, hechos que levantas la cabeza y esperas que alguien te diga que son mentira… esperas mañana despertar y pensar que nunca ocurrieron, y tu mente focalizada en ellos hace  que sea insoportable, diriguiendote al llanto y la asfixia que solo se quitan desviando el pensamiento… y por momentos seguís, seguís como si nada pasara, seguís sin creer que es cierto... hasta que de nuevo… pensás por un instante… así es la vida?... todo ocurre, duele, pasa...  y después seguís?... a veces te acompañan los recuerdos…otras veces te bombardean… se te viene a la mente situaciones ínfimas, detalles pequeños, gestos, sonrisas, miradas que decían todo y te reprimiste a interpretar…pero quedaron grabados, quedaron grabados en el inconsciente intentando salir a flote en algún momento… en estos momentos donde decís…porque no disfrute mas de ese chiste?, de esa sonrisa? De esa charla donde lo que no se decía valía mucho más de lo que se decía...de esa mirada que simplemente expresaba todo y nada del momento… y de vuelta el sentimiento de asfixia, el derrame de lagrimas, acompañado quizás por una sonrisa leve, esa sonrisa leve donde el lindo recuerdo es más fuerte, o quizás esa sonrisa como mecanismo de defensa para enmascarar toda esa impotencia de no entender, de no comprender, de inútilmente culparnos de algo que no tenemos culpa, de querer cambiar algo que nunca estuvo a nuestro alcance, de hacernos carne el que hubiera sido si… y se vuelve a la realidad, un ruido externo, una voz, un estímulo te trae de vuelta, y vez que la realidad es la realidad, que el que hubiera sido si nunca existió y no tiene sentido analizarlo…

Y cada uno lo enfrenta, confronta, asume como puede... algunos públicamente, otros en su interior herméticamente, algunos necesitan hacer algo para sacar eso de adentro; correr, caminar, charlar, pintar, meditar, sentarse con la mirada perdida, seguir con el automatismo de nuestra rutina…o en mi caso escribir, ni sé si tiene sentido, ni sé si está bien escrito, pero lo único que sé es que me alivia, que me ayuda, que da fuerzas para no platearse todas esas preguntas que solo se encuentran en el plano de las ideas…siempre comenzando con la misma palabra… Porque?
    

Y así es la vida? Me vuelvo a preguntar… 

sábado, 11 de junio de 2016

PARARSE A PENSAR Y SENTIR...



Saltando de una etapa a otra, de un objetivo a otro, totalmente automatizados y sin prestar atención, terminando algo mientras empezamos lo otro… Frenar???, hacer una pausa???... NO PODEMOS el mundo sigue girando, todo sigue avanzando, me quedo atrás, me pierdo en el tiempo…y si dejo pasar algo sin saberlo?, mejor sigo… sigo acelerada, apurada, exaltada, donde cada hecho se vuelve efímero, persiguiendo a ese final que solo llegamos cuando todo terminó, donde los recuerdos se entrecruzan, se mezclan, se confunden y hasta se borran por falta de atención.
NO PODEMOS???... “por supuesto que noooo”… vivimos en épocas donde todo es más rápido, más simple, menos intenso,  sociedades donde ganar tiempo es la clave, donde demorar y atención plena implican “perder tiempo”, “no tener cualidades o aptitudes”, “perder ingresos”.
NO PODEMOS O NO NOS ANIMAMOS?... no serán todas excusas por miedo???… miedo a frenar, miedo a aburrirnos,  miedo a sentirnos inútil, miedo a ser considerados inútiles, y lo neguemos o no, nos importa mucho lo que el ajeno considera de nosotros… miedo a encontrarnos cara a cara con uno mismo, miedo a charlar con nosotros mismos, miedo a pensar y sentir lo que estamos haciendo, miedo a tener miedo de plantearnos si todo lo que hacemos es porque queremos o porque la corriente nos lleva, miedo paralizante…
Y SI NOS ANIMAMOS QUE PASA?... basta! Freno, pienso y veo que quiero… estás loco?, se te pasa el tiempo!, te volves viejo!, si después no podes hacerlo?, como sabes que la oportunidad que esperas va a venir?, no serás muy utópico?, conformate!, para que vas a complicarte!!!... frases que uno escucha, frases que a uno le dicen, frases que no son más que el miedo del otro hablándole a uno mismo, proyectando la vida de uno en el otro…frases que te crean dudas, te hacen pensar si realmente estás loco por escuchar tu cuerpo, tu corazón, tu mente…
Decido frenar y veré que pasa… Y QUE PASO?... tranquilidad, tiempo conmigo para pensar y decidir, por momentos presión de la sociedad acelerada, dudas, muchas dudas, miedo que renacía y que intentaba paralizar, y tranquilidad, tranquilidad nuevamente, felicidad, sentirme bien conmigo… convencida de esas frases “todo pasa por algo”, “si uno realmente quiere algo lo logra”, “el universo y deidad de turno del momento conspiran para que se logre”, no vamos a negar que muchas veces lo hacen de la formas más estrafalarias, graciosas, sarcástica y hasta macabras podríamos decir, pero al final de cuenta… “todo pasa por algo”.

Por eso prefiero seguir persiguiendo cada cosa que quiero, a consecuencia de miedos, terror, angustia, tropezones…algunos le llaman tenacidad, puede ser, yo prefiero pensar que es el camino a recorrer para seguir siendo feliz.   

domingo, 6 de marzo de 2016

¿POR QUÉ?, ¿CÓMO? Y ¿CON QUÈ FIN?


En uno de mis desayunos mientras leía un articulo publicado en un diario local, me llamo la atención la comparación que hacía entre las “nuevas” y “viejas” generaciones, y su forma de llevar adelante su vida. Generalizando, describía a las generaciones “viejas” como generaciones estables y poco cambiantes en sus proyectos, muchos a largo plazo y con una actitud “cabizbaja” para llevarlos a cabo, no por falta de creatividad e iniciativa, sino por un cierto temor a desafiar o  contradecir a las personas de mayor rango y/o jerarquía. Por otro lado, describía las “nuevas” generaciones como personas más atrevidas, con proyectos más dinámicos y arriesgados para la estructural social actual, donde inclusive el exponer sus ideas antes personas de mayor jerarquía no es considerado una falta de respeto sino una forma de intercambiar ideas y alimentar la creatividad desde diferentes puntos de vista.
Luego de leer este artículo y por experiencias mías o de allegados, me puse a pensar en las diferencias entre las generaciones “nuevas” y “viejas” al momento de relacionarse con pares. Y desde una opinión puramente personal y generalizadora, considero que a las “viejas” generaciones les cuesta ponerse en el lugar del otro negándose a la empatía y teniendo una visión subjetiva de los hechos. Mientras que las “nuevas” generaciones se dirigen hacia otro extremo, donde al relacionarse analizan demasiado todos los escenarios posibles, y hasta a veces los muy improbables, intentando cubrir todos los ángulos y estar preparados para cualquier eventualidad.
En mi opinión ambos extremos llevan a muchas veces complicar y no lograr una relación sana entre pares, haciendo que sea difícil el entender al otro o querer entenderlo a toda costa sin pensar en lo que uno también cree y defiende. Y creo que es necesario tratar de lograr un equilibrio donde podamos empatizar con el otro, tratando de entender el ¿porqué?, el ¿Cómo? y el ¿con que fin? de sus actos y decisiones sin dejar de considerar nuestras ideas y convicciones, y nuestros porqué, nuestro como y nuestro fin  en cada decisión que tomamos o cada acción. Y la mejor forma de  lograr ese equilibrio es comunicándonos entre nosotros preguntando primero el porque, como y con que fin sin juzgar previamente, pero más que nada preguntándonos y analizándonos a nosotros mismos nuestro porque, nuestro como y nuestros fines para poder hacérselo entender al otro. 

jueves, 11 de febrero de 2016

NUESTRO EXTRAÑO CONOCIDO




“El que realmente busca la verdad no puede aceptar ninguna doctrina, pero el que la ha encontrado puede admitir toda doctrina, todo camino, toda meta”. 

Siddhartha-Herman Hesse  

Nos pasamos toda la vida tratando de conocer al otro, comprender sus acciones y el porqué de cada una de ellas, ponernos en sus zapatos, simpatizar, empatizar, analizar y cuantas otras cosas para llegar a comprender al ajeno, siempre desde nuestro lugar y perspectiva porque, claro está, que es la única que verdaderamente tenemos y podemos manejar…pero ¿cuántos de nosotros nos tomamos el tiempo para conocernos a nosotros mismos?, para conocer ese extraño ser con el que convivimos día  día y que rara vez lo cuestionamos, criticamos, contradecimos, felicitamos o simplemente aceptamos. Vivimos en un mundo donde los hechos suceden a velocidades extraordinarias, donde el ritmo nos hace automatizarnos y muchas veces vivir en “piloto automático”, sin frenar ni un segundo a observarnos desde afuera y cuestionarnos cada acción y reacción propia. ¿Será por miedo?... ¿miedo a no estar de acuerdo con nosotros mismos?, miedo a que nuestras decisiones más personales no se adapten a las decisiones de la mayoría?, ¿miedo a encontrar más fallas que aciertos en nuestra forma de ser?, ¿miedo a entender que nuestra postura no es ni la a acertada ni la incorrecta, simplemente una postura más?, ¿miedo a salir de las estructuras y ser criticados porque nuestra persona quiere cosas diferentes al otro?... pueden ser tantos los miedos personales con los que uno se enfrenta que parece imposible enlistarlos en un párrafo. Por eso es mucho más fácil, cómodo, simple, o como quieran llamarlo, continuar en piloto automático siguiendo la corriente establecida en nuestro contexto social, cultural y hasta temporal para evitarnos ese gasto energético de comprendernos. Y es cierto que el cuestionarnos no siempre es  placentero, muchas veces es angustiante, penoso, irritable y hasta desgastante. Es cierto que es un largo camino y que quizás nunca terminemos de conocernos, porque somos seres complejos, adaptativos, cambiantes y maleables. Pero también considero que es cierto que una vez que tomamos ese camino nos es difícil abandonarlo, porque la curiosidad nos gana y queremos seguir analizándonos, queremos seguir comprendiéndonos y tratando de cambiar esas cosas que no nos gustan, manteniendo las que si nos gustan y trabajando sobre cada una de ellas. Porque más allá de que sea cierto o no (la verdad muchas veces es relativa), es hermoso el poder decir: esto es lo que soy, esto es lo que quiero para mi vida, está es la persona interior que amo.
A mi entender una vez que comenzamos el camino de autoconocimiento (guiados por la práctica, creencia y/o doctrina que prefiramos) se torna más simple el poder conocer al otro, o más bien, el poder entender y empatizar con el otro, porque por más compleja que sea la persona que queremos analizar, mucho más complejo somos nosotros mismos y muchas más herramientas tenemos para trabajar sobre nuestro ser.    

No nos dejemos llevar por la corriente, no digamos que si a todo simplemente porque la mayoría que nos rodea lo dice, no apresemos nuestras emociones a causa del miedo. Seamos quienes somos, vivamos como deseemos para lograr paz y porque no felicidad, en nuestro caos interior. Y de esa forma quizás también logremos aceptar un poco más al ajeno. 


Gracias a AT y TM!. Ambos grandes personas recorriendo su propio camino de autoconocimiento, donde horas y horas de charlas han sido inspiración para este blog. Un gracias extra para TM autor de la imagen que acompaña a este escrito.   

viernes, 22 de enero de 2016

LAS PALABRAS MÁGICAS….



Cuando era chica mi papa solía decirnos que siempre usáramos las “palabras mágicas”: por favor, perdón y gracias. Yo siempre lo tome como una forma didáctica de enseñarnos reglas básicas de educación, aunque al día de hoy, un poco (bastante) más grande tiendo a pensar que llamarlas “palabras mágicas” contiene más significado que un método de enseñanza. Ya que son palabras, que a mi parecer, dichas con verdadero sentimiento (y no como respuesta automática) contiene una “magia” importante.

Cada vez que decimos “por favor”, estamos pidiendo ayuda, estamos dejando de lado ese orgullo que todos tenemos y que a veces nos cuesta dejar atrás. A algunos más, a otros menos, pero siempre sabiendo que estamos pidiendo algo esperando obtenerlo y que consciente o inconscientemente, le debemos un favor a quien brinde esa ayuda. Y por más que esa ayuda llegue sin esperar nada a cambio, nosotros desde nuestro ser sentimos que quedamos en “deuda”, lo cual hace que se cree un vinculo, un vinculo “mágico” que siempre y cuando lo cuidemos puede llevar a hermosas situaciones.

Cada vez que decimos “perdón” estamos reconociendo un error, haciéndonos cargo de una falta o disculpándonos por hechos que no teníamos intención de hacer o que en su momento, no supimos medir las consecuencias. Pero más allá de la acción de pedir perdón, para mí lo importante es lo que produce en uno el hacerlo. Es saber bajar la cabeza, dejar de lado la soberbia y arrogancia y reconocer nuestra propia falla, crecer más como ser humanos, sabiendo hacer “mea culpa”, y sobre todo dándole más importancia a la relación o vinculo con la persona a la cual le pedimos perdón, siendo muchas veces nosotros mismos, que a nuestro propio ego. Por eso creo que siempre que se pide perdón, realmente de corazón, se genera una “magia” que hace imposible romperse el vínculo y llena nuestro corazón de una paz deseada.

Cada vez que decimos “Gracias”, estamos reconociendo una buena acción y realmente estamos valorando lo que hemos recibido, por eso el decir gracias muestra que somos capaces de fijarnos y apreciar lo que tenemos, lo que recibimos y de quienes nos rodeamos, creando una “magia” en nosotros mismos que nos hace salir de nuestro encierro, y ver que estamos rodeados de hermosas experiencias.


Por eso mi idea es cada vez que digamos estas “palabras mágicas”, que no sean solo por educación, que realmente pensemos su significado, que valoremos su importancia y que aprovechemos su “magia” para salir de nuestra perspectiva y veamos que cada hendija de luz de cada situación que vivimos es el principio de un montón de hermosas experiencias. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

LA NATURALEZA NOS HABLA...



Antes que nada te pido que te tomes unos minutos y veas los videos del link a continuación:



Hace unos días atrás, por medio de las redes sociales, llegaron estos videos a mi conocimiento y me impactaron mucho ya que me pareció muy importante el mensaje que dejan, pero a su vez, me llevó a reflexionar….
¿Qué tan soberbios somos los seres humanos?... el mensaje de cada video nos da información que a mi consideración, para la mayoría de los seres humanos no es desconocida… ¿quién no ha aprendido en su enseñanza básica y/o media que la naturaleza es la fuente de recursos más valiosos? , ¿Qué el agua es un recurso renovable pero limitado?, ¿Qué la flor es la estructura reproductiva de muchas especies vegetales (forma de propagar y perpetuar la especie)?, ¿Qué debemos conservar el suelo ya que es donde cultivamos parte de nuestros alimentos?, ¿Qué los bosques son el “pulmon” del mundo ya que son los productores del aire que respiramos?, ¿Qué la deforestación está causando el calentamiento global?...y cuantas afirmaciones más que sabemos, conocemos bien su significado, pero como sociedad no somos capaces de entenderlas en un cien por ciento. O será que… ¿no queremos entenderlas?

Estos videos me llevaron a pensar que como sociedad (y especie especificamente) nos creemos tan superiores a todo lo que nos rodea que hace que vivamos con la idea de que somos dueños de ella y no parte de ella, que es tal la soberbia y la ignorancia adrede que tenemos sobre estas cuestiones que para lograr incorporar en nuestra estructura mental la idea de concientización planteada en los videos se deban hacer campañas “humanizando” cada parte de la naturaleza, e inclusive a la propia naturaleza. ¿No debería ser instintiva la necesidad de protección de nuestro hábitat con el fin de sobrevivir y perpetuar la especie?, ¿El ego y la arrogancia han silenciado nuestros instintos más básicos de supervivencia? Creo que si fuéramos un poco más humilde y consideráramos que somos parte de este planeta y no dueños de este planeta podríamos escuchar la naturaleza hablar a su manera (por medio de los diferentes desastres naturales causados por consecuencia de la mano del hombre) pidiendo que la cuidemos y no debería ser necesario tratar de traducir a nuestro lenguaje o forma de comunicación lo importante que es para nuestra vida.

Debemos (y me incluyo) empezar a actuar a conciencia, cuidar lo que nos rodea y respetar cada ser viviente de este planeta (sea o no de nuestra misma especie) para que nosotros y las generaciones futuras puedan habitar en él…
Pero mi gran duda y miedo es: si entre nosotros, que podemos comunicarnos fácilmente, no logramos respetar las diferentes opiniones e ideologías para ponemos de acuerdo, y ni siquiera dialogar para lograr un bien común ¿es muy utópico pensar que logremos respetar algo que “creemos y consideramos” diferente como la naturaleza?