Saltando
de una etapa a otra, de un objetivo a otro, totalmente automatizados y sin
prestar atención, terminando algo mientras empezamos lo otro… Frenar???, hacer
una pausa???... NO PODEMOS el mundo sigue girando, todo sigue avanzando, me
quedo atrás, me pierdo en el tiempo…y si dejo pasar algo sin saberlo?, mejor
sigo… sigo acelerada, apurada, exaltada, donde cada hecho se vuelve efímero, persiguiendo
a ese final que solo llegamos cuando todo terminó, donde los recuerdos se
entrecruzan, se mezclan, se confunden y hasta se borran por falta de atención.
NO
PODEMOS???... “por supuesto que noooo”… vivimos en épocas donde todo es más
rápido, más simple, menos intenso, sociedades
donde ganar tiempo es la clave, donde demorar y atención plena implican “perder
tiempo”, “no tener cualidades o aptitudes”, “perder ingresos”.
NO
PODEMOS O NO NOS ANIMAMOS?... no serán todas excusas por miedo???… miedo a
frenar, miedo a aburrirnos, miedo a
sentirnos inútil, miedo a ser considerados inútiles, y lo neguemos o no, nos
importa mucho lo que el ajeno considera de nosotros… miedo a encontrarnos cara
a cara con uno mismo, miedo a charlar con nosotros mismos, miedo a pensar y
sentir lo que estamos haciendo, miedo a tener miedo de plantearnos si todo lo
que hacemos es porque queremos o porque la corriente nos lleva, miedo
paralizante…
Y SI
NOS ANIMAMOS QUE PASA?... basta! Freno, pienso y veo que quiero… estás loco?,
se te pasa el tiempo!, te volves viejo!, si después no podes hacerlo?, como
sabes que la oportunidad que esperas va a venir?, no serás muy utópico?, conformate!,
para que vas a complicarte!!!... frases que uno escucha, frases que a uno le
dicen, frases que no son más que el miedo del otro hablándole a uno mismo,
proyectando la vida de uno en el otro…frases que te crean dudas, te hacen
pensar si realmente estás loco por escuchar tu cuerpo, tu corazón, tu mente…
Decido
frenar y veré que pasa… Y QUE PASO?... tranquilidad, tiempo conmigo para pensar
y decidir, por momentos presión de la sociedad acelerada, dudas, muchas dudas,
miedo que renacía y que intentaba paralizar, y tranquilidad, tranquilidad
nuevamente, felicidad, sentirme bien conmigo… convencida de esas frases “todo
pasa por algo”, “si uno realmente quiere algo lo logra”, “el universo y deidad
de turno del momento conspiran para que se logre”, no vamos a negar que muchas
veces lo hacen de la formas más estrafalarias, graciosas, sarcástica y hasta
macabras podríamos decir, pero al final de cuenta… “todo pasa por algo”.
Por eso
prefiero seguir persiguiendo cada cosa que quiero, a consecuencia de miedos,
terror, angustia, tropezones…algunos le llaman tenacidad, puede ser, yo
prefiero pensar que es el camino a recorrer para seguir siendo feliz.
